레바논 휴전: 취약한 평화와 귀가하는 수천 가족들

Alto el fuego en Líbano: una frágil calma y miles de familias que vuelven a casa

Clarin · 🇦🇷 Buenos Aires, AR Clarin.com - Home ES 2026-04-18 01:40 Translated
이른 아침 남부로 향하는 도로에 수 킬로미터 길이의 차량 행렬이 형성되었다. 이스라엘과 헤즈볼라의 최근 전쟁으로 100만 명 이상이 피란민이 되었다.
미국이 이스라엘과 정치-준군사 단체 헤즈볼라 사이에서 중재한 10일간의 휴전이 발효된 후 취약한 평화 속에서 레바논 일부 지역에서 수천 명의 피란 가족들이 금요일 귀가 여정을 시작했다. 그러나 불확실성, 파괴, 그리고 남부 지역으로 돌아가지 말라는 이스라엘의 경고가 그들의 귀환에 그림자를 드리웠다.

이른 아침 남부로 향하는 도로에 수 킬로미터 길이의 차량 행렬이 형성되었으며, 손상된 카스미예 다리까지 이어졌다. 이 다리는 리타니 강 위에 위치한 주요 통로로, 남부 해안 도시 티르와 북부를 연결한다. 매트리스, 가방, 그리고 구조한 물품들로 가득 찬 차량들은 하루 전 이스라엘 공습 이후 급하게 수리된 유일한 개방 차선을 천천히 지나갔다.

해안 도로를 통해 마을로 돌아가는 운전자들은 서로를 격려하며 승리의 손짓을 하고 축복을 나누었다.

이스라엘과 헤즈볼라의 최근 전쟁으로 100만 명 이상이 피란민이 되었다. 레바논 당국자들이 즉각 귀가하지 말라고 경고했음에도 불구하고, 많은 이들이 휴전 선포 후 몇 시간 만에 남부로 향했다. 휴전은 밤사이 대체로 유지된 것으로 보였다.

이스라엘과 헤즈볼라는 여러 차례 전쟁을 치렀고, 가자 전쟁 시작 다음 날부터 간헐적으로 전투를 벌여왔다. 이스라엘과 레바논은 2024년 11월에 전쟁 종식 합의에 도달했지만, 이스라엘은 이란 지원 민병대가 재집결하는 것을 막기 위한 노력이라며 거의 매일 공습을 이어왔다.

이는 헤즈볼라가 이란에 대한 전쟁에 대한 대응으로 이스라엘에 미사일을 다시 발사하기 시작한 후 또 다른 침공으로 확대되었다.

지브시트와 같은 남부 마을에서는 주민들이 파괴된 아파트 단지와 콘크리트 조각, 뒤틀린 알루미늄 셔터, 매달린 전선으로 뒤덮인 거리로 돌아왔다.

"돌아와서 자유를 느낀다"고 23세의 자이나브 파하스는 말했다. "하지만 보세요, 그들은 모든 것을 파괴했습니다: 광장, 집, 가게, 모든 것을."

그러나 많은 이들은 자신들의 고통이 끝났다고 믿지 않는다.

"이스라엘은 평화를 원하지 않는다"고 27세의 구급대원 알리 와흐단은 말했다. 그는 지브시트의 응급 서비스 본부 잔해 위에서 목발을 짚고 걸어다녔다. 와흐단은 전쟁 첫 주에 이스라엘 공습이 사전 경고 없이 의료 시설을 공격해 크게 다쳤다.

"다르길 바란다"고 그는 덧붙였다. "하지만 이 전쟁은 계속될 것이다."

수도 베이루트 남쪽 교외인 하레트 흐레이크 지역에서는 주간의 집중적인 이스라엘 공습 끝에 건물 전체가 잔해로 변했다. 48세의 아흐마드 라함은 헤즈볼라의 재정 부문인 알-카르드 알-하산 지점도 있었던 자신이 살던 건물의 잔해 더미 위에 서서 헤즈볼라의 노란 깃발을 흔들었다.

"우리는 전투원들을 위해 봉사한다"고 라함은 헤즈볼라에 대한 충성을 재확인하며 말했다.

그는 이란을 칭송하며 테헤란이 미국과의 대화에서 가한 압력이 휴전으로 이어졌다고 지적하고, 레바논과 이스라엘 간의 직접 대화를 비난했다.

"이란인들만 우리와 함께 있었다, 다른 누구도 없었다"고 그는 레바논 지도자들을 "수치의 리더십"이라 칭하며 말했다.

하레트 흐레이크의 지방 정부 관리는 이스라엘이 지난 6주간 이웃을 62차례 공격했다고 말했다.

"부분적으로 손상된 건물의 잔해는 치울 수 있었지만, 파괴된 건물에는 특수 장비가 필요할 것"이라고 사데크 슬림 부시장이 기자회견에서 밝혔다.

해당 지역은 집 상태를 확인하러 돌아오는 민간인과 헤즈볼라 깃발을 흔들며 오토바이로 빠르게 지나가는 헤즈볼라 지지자들로 인한 교통 혼잡 속에 마비되었다.

가족들로 가득 찬 차들은 짐을 지붕에 묶거나 열린 트렁크에서 넘치게 싣고, 금요일 오후 남부 고속도로의 교통 체증 속에서 시간을 보냈다. 먼지 폭풍이 공기를 채웠다. 인도주의적 구호 요원들은 교통에 갇힌 이들에게 절실히 필요한 물병을 나누어 주었다.

남부 도시 나바티예의 알-나즈다 알-샤비야 병원에서는, 목요일이 이스라엘과 헤즈볼라의 최근 충돌 시작 이후 이스라엘 공습이 가장 많았던 날 중 하나였다고 지방 관리들이 밝혔다.

병원장 모나 아부 자이드는 자정에 발효된 휴전 약 한 시간 후까지도 인근 이스라엘 공습으로 부상자들이 계속 들어왔다고 전했다.

목요일 나바티예의 폭격 부상자 중에는 33세의 마흐무드 사흐마라니가 있었다. 그는 수도관 담배용 숯을 사러 집을 나섰을 때 공습이 5층짜리 건물을 타격해 점심용 감자를 깎던 아버지와 사촌을 살해했다고 말했다. 그의 아파트는 잔해 외에 남은 것이 없었고, 그와 나머지 가족은 집을 잃었다.

"이스라엘은 레바논에서 철수했어야 했다"고 그는 병원 침대에서 왼쪽 눈이 부어 닫히고 머리에 붕대를 감은 채 말했다. "우리가 그들을 쫓아내지 않으면, 계속 우리를 죽일 것이다."

베이루트 중심부에서는 아직 일부 지역에 텐트가 늘어서 있고 일부 가족들이 떠나기 시작했다. 다른 가족들은 남부로 돌아가는 위험을 저울질하며 기다리고 있다.

매트리스를 싣고 있는 세발자전거가 캠프 사이를 지나며 취약한 휴전 이후 첫 출발을 알렸다.

"우리 남부 집은 더 이상 없다, 파괴되었다"고 티르 주 시디킨 출신의 알리 발하스는 한탄했다. "이스라엘은 속임수를 쓴다. 그들의 정책이나 사람들에게 어떻게 행동할지 결코 정확히 알 수 없다."

"여기에 여섯 아이가 있어서 그렇게 빨리 떠날 수 없다. 더 안전해지면 아이들을 데리고 마을로 돌아가려고 한다"고 그는 덧붙였다.

나바티예 주 카아카이야트 알-지스르 출신의 아미라 아야쉬는 상황을 평가한 후 귀가하기로 결정했다.

"그들이 언제 우리를 공격할지 모른다, 그들은 배신자이기 때문이다. 그래서 천천히 가기로 결정했다"고 그녀는 말했다.

42세의 아흐마드 라마단은 베이루트에 있는 사촌의 지금은 붐비는 아파트에서 휴전이 끝날 때까지 기다리려고 했지만, 남부 도시 티르에 있는 자신의 집이 어떻게 되었는지 보고 싶은 마음이 이겼다고 말했다.

"집을 확인하러 갈 것이다, 잠깐만, 그리고 돌아올 것이다. 피해가 있는지 알아야 한다"고 그는 말했다. "여기서 시간을 기다리더라도, 무슨 일이 있었는지 아는 것은 가치가 있다."
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A primera hora de la mañana se registraron filas kilométricas en la ruta que conduce al sur.La última guerra entre Israel y Hezbollah desplazó a más de un millón de personas.

Miles de familias desplazadas comenzaron el viaje de regreso a casa el viernes en algunas zonas de Líbano, en medio de una frágil calma tras la entrada en vigor de un alto el fuego de 10 días negociado por Estados Unidos entre Israel y grupo político-paramilitar Hezbollah. No obstante, la incertidumbre, la destrucción y las advertencias israelíes acerca de volver a áreas del sur del país ensombrecían su retorno.

A primera hora de la mañana se registraron filas kilométricas en la ruta que conduce al sur, hasta el dañado puente Qasmiyeh sobre el río Litani, un cruce clave que conecta la ciudad costera sureña de Tiro con el norte. Los vehículos, cargados hasta arriba con colchones, valijas y pertenencias rescatadas, avanzaban lentamente por el único carril abierto, reparado a toda prisa tras un ataque aéreo israelí apenas un día antes.

Los conductores que regresaban a sus aldeas por las carreteras de la costa se animaban entre sí, hacían la señal de la victoria con los dedos e intercambiaban bendiciones.

La última guerra entre Israel y Hezbollah desplazó a más de un millón de personas. Pese a las advertencias de funcionarios libaneses de no tratar de regresar de inmediato a sus hogares, muchos pusieron rumbo al sur en las horas posteriores a que se decretara el alto el fuego. La tregua pareció mantenerse en gran medida durante la noche.

Israel y Hezbollah han librado varias guerras y han estado combatiendo intermitentemente desde el día después del inicio de la guerra en Gaza. Israel y Líbano alcanzaron un acuerdo para poner fin a esa guerra en noviembre de 2024, pero Israel había mantenido ataques casi diarios en lo que llama un esfuerzo por evitar que el grupo miliciano respaldado por Irán se reagrupe.

Eso escaló a otra invasión luego que Hezbollah volviera a comenzar a disparar misiles contra Israel en respuesta a su guerra contra Irán.

En aldeas del sur como Jibsheet, residentes regresaron a bloques de departamentos arrasados y a calles cubiertas con trozos de concreto, persianas de aluminio retorcidas y cables eléctricos colgantes.

“Me siento libre al estar de vuelta”, afirmó Zainab Fahas, de 23 años. “Pero miren, lo destruyeron todo: la plaza, las casas, las tiendas, todo”.

Sin embargo, muchos no creen que su calvario haya terminado.

“Israel no quiere la paz”, afirmó Ali Wahdan, un paramédico de 27 años que caminaba con muletas sobre los escombros de la sede de los servicios de emergencia en Jibsheet. Wahdan resultó gravemente herido en un ataque aéreo israelí que impactó las instalaciones sanitarias sin previo aviso durante la primera semana de la guerra.

“Ojalá fuera diferente”, añadió. “Pero esta guerra continuará”.

En el barrio de Haret Hreik, un suburbio en el sur de la capital, Beirut, estructuras enteras quedaron reducidas a escombros tras semanas de intensos ataques israelíes. Ahmad Lahham, de 48 años, agitaba la bandera amarilla de Hezbollah de pie sobre una montaña de restos que antes eran el edificio donde vivía, que albergaba también una sucursal del brazo financiero del grupo, Al-Qard Al-Hassan.

“Estamos al servicio de los combatientes”, dijo Lahham reafirmando su lealtad a Hezbollah.

Elogió a Irán y señaló que la presión de Teherán en sus conversaciones con Estados Unidos condujo a la tregua, y condenó el diálogo directo entre Líbano e Israel.

“Sólo los iraníes estuvieron con nosotros, nadie más”, apuntó calificando a los dirigentes de Líbano como “el liderazgo de la vergüenza”.

Un funcionario del gobierno local en Haret Hreik dijo que Israel atacó el vecindario 62 veces en las últimas seis semanas.

“Hemos podido retirar los escombros de los edificios parcialmente dañados, pero en los destruidos necesitaremos equipos especiales”, declaró Sadek Slim, vicealcalde del barrio, en una conferencia de prensa.

La zona estaba paralizada en medio de un congestionamiento vial causado por la población civil que volvía para revisar el estado de sus hogares y simpatizantes de Hezbollah que pasaban a toda velocidad en motonetas, ondeando la bandera del grupo.

Autos repletos de familias, con sus pertenencias sujetas al techo o desbordándose de maleteros abiertos, permanecieron en el tráfico durante horas la tarde del viernes en la autopista hacia el sur cuando una tormenta de polvo llenaba el aire. Trabajadores humanitarios repartían botellas de agua, muy necesarias, a quienes estaban atrapados en el tráfico.

En el hospital Al-Najda al Shaabiya de la ciudad sureña de Nabatiyeh, funcionarios locales indicaron que el jueves fue uno de los días con más ataques israelíes desde que el inicio del último choque entre Israel y Hezbollah.

La directora del hospital, Mona Abou Zeid, contó que siguieron recibiendo heridos por ataques israelíes cercanos hasta alrededor de una hora después de la entrada en vigor del alto el fuego a medianoche.

Entre los heridos por las bombas en Nabatiyeh el jueves estaba Mahmoud Sahmarani, de 33 años, que dijo que había salido de casa para comprar carbón para su pipa de agua cuando un ataque alcanzó su edificio de cinco pisos y mató a su padre y a su primo, que pelaban papas para el almuerzo. De su apartamento no queda más que escombros, y tanto él como el resto de su familia se quedaron sin hogar.

“Israel debería haberse retirado de Líbano”, declaró desde una cama de hospital, con el ojo izquierdo hinchado y cerrado y la cabeza envuelta en vendas. “Si no los echamos, seguirán matándonos”.

En el centro de Beirut, tiendas de campaña aún bordean algunas zonas y algunas familias comienzan a irse; otras esperan, sopesando los riesgos de regresar al sur.

Un triciclo cargado con colchones se abre paso entre el campamento, señalando las primeras salidas tras un frágil alto el fuego.

“Nuestras casas en el sur ya no están, fueron destruidas”, lamentó Ali Balhas, de la localidad de Siddiqeen, en la provincia de Tiro. “Israel es engañoso. Nunca se conocen realmente sus políticas ni cómo actuará hacia la gente”.

“Tengo seis hijos aquí y no puedo irme tan rápido. Cuando haya más seguridad, intentaremos llevarnos a los niños y volver” a nuestra aldea, agregó.

Amira Ayyash, una mujer de Qaaqaiat al-Jisr, en la provincia de Nabatiyeh, decidió esperar y evaluar la situación antes de regresar a casa .

“No sabemos a qué hora podrían atacarnos, porque son traicioneros. Así que decidimos ir despacio”, dijo.

Ahmad Ramadan, de 42 años, padre de tres hijos atrapado en el embotellamiento, dijo que inicialmente planeaba esperar a que pasara el alto el fuego en el ahora abarrotado departamento de su primo en Beirut. Pero el deseo de ver en qué se había convertido su casa en la ciudad sureña de Tiro lo superó.

“Vamos a revisar nuestra casa, solo rápido, y volver. Sólo necesitamos saber si hay daños”, comentó. “Aunque estemos esperando horas aquí, vale la pena saber qué pasó”.