이란, 독재체제와 국제법

Irán, autocracias y el Derecho Internacional

Clarin · 🇦🇷 Buenos Aires, AR Clarin.com - Home ES 2026-04-26 00:32 Translated
권위주의 체제의 범죄가 지리적 제한이 없듯이, 이를 추적하고 제재하는 사법부도 지리적 제한이 없어야 한다.
미국과 이스라엘이 이란 이슬람 공화국의 아야톨라 독재 체제에 대해 펼치고 있는 군사 캠페인은 국제 지정학과 인권에 직접적인 영향을 미치고 있음이 분명하다.

중동 전쟁이라 불리는 사건의 발화점 중 하나는 이란 국가가 전쟁 개시 직전 자국민에 대해 행사한 심각한 억압과 탄압의 상태였다.

인간의 가장 본질적인 인권 수호는 중동 전쟁의 주요 원인이 되고 있으며, 계속해서 그럴 것이다. 동맹국의 무장군대와 이란 내 민간 민병대가 함께 수일 전만 해도 불가능해 보였던 것을 실현시키고 있다: 아야톨라의 비인도적이고 독재적 체제의 몰락 말이다.

이란 상인들은 이란 체제의 경제 위기 심화(인플레이션과 통화 절하)로 인한 항의 시위를 계속하고 있다. 이러한 초기 항의는 페르시아 전역으로 빠르게 확산되었고 다양한 요구를 포괄하게 되었으며, 1979년 이슬람 혁명 이래 신정 체제에 대한 가장 큰 도전이 되었다. 폐위된 샤의 아들인 레자 팔레비의 주도 하에 혁명 이전의 군부제로 복귀하는 것이 가능할 수 있다는 전망까지 나타났다.

사회적 압력과 전쟁으로 궁지에 몰린 신정 체제는 전례 없는 탄압을 펼치고 있다. 신뢰할 수 있는 통계는 없지만 휴먼라이츠워치와 국제앰네스티는 정부군에 의한 3만 명의 사망자와 2,000명의 실종자를 언급하고 있다.

공식적인 네트워크 및 언론 통제도 절대적이며, 체제에 공개적으로 반발하려는 모든 사람에 대한 피의 이데올로기적 추방과 재산 몰수를 더하면, 이란 영토에서는 엄격한 통행금지령이 시행 중이다. 요컨대 국제법에서 "인류에 대한 범죄"로 정의되는 상황이 펼쳐지고 있으며, 이는 반드시 국제 사법부에 의해 재판받아야 한다.

연초 이란의 탄압은 이번 세기 기억하는 최악의 탄압 중 하나였지만, 유일한 것은 아니다. 체계적인 인간 소멸 계획을 통한 정치 반대자 제거는 미얀마의 로힝야 집단학살, 2023년 10월 7일 이스라엘 공격, 그리고 시리아, 베네수엘라, 니카라과에서 반정부 세력에 대해 펼쳐진 만행에서도 목격되었다.

권위주의 체제의 범죄가 지리적 경계를 갖지 않듯이, 이를 추적하고 제재하는 사법부도 지리적 경계를 가져서는 안 된다. 이를 위해 국제법은 보편적 관할권의 원칙을 인정한다. 그러나 이 인도주의 국제법 원칙은 명확한 제한을 포함해야 한다. 이 원칙은 국내 또는 지역 사법부가 이러한 인간 범죄에 대처할 물질적 무능력을 드러내는 실질적 증거가 있을 때만 호출될 수 있다.

즉, 보편적 사법 원칙은 국가가 국경 내에서 발생하는 범죄(아무리 끔찍하더라도)를 처벌하고 재판할 주권을 갖는 "영토성" 원칙이라는 일반 규칙에 대한 예외로 작동해야 한다. 무분별하고 무책임한 보편적 사법의 호출이 일시적 국제 갈등의 적국 당국 추적이라는 국가의 법적 전략으로 귀결되는 구체적인 사례들이 존재한다.

초국가적 인류범죄, 전쟁범죄, 집단학살에 대한 보편적 법칙의 부적절한 적용 남용의 가장 명백한 사례는 마두로의 베네수엘라와 아야톨라의 이란에서 발생했다. 양국은 서로 다른 핑계로 아르헨티나 당국에 대한 형사 소송을 제기했으며, 국제 체포영장을 발부하고 자신들에게 우호적인 전 지구적 언론 청취를 증가시키려 했다. 베네수엘라는 하비에르 밀레이 정부를 정의하지 않은 광범위한 테러 범죄로 고발했으며, 니스만 전 검사는 아미아 공격과 관련 이란 체제 전직 관료 수사를 단순히 시도했다는 이유로 아야톨라의 협력 사법부에 의해 기소되었다.

국제피해자재단(FIV)에서 우리는 집단학살과 같은 가장 끔찍한 범죄에 대해 민주주의 국가들의 (보편적) 사법 정의 실현 약속과 독립 국가의 내정과 주권에 간섭하려는 의도 사이의 올바른 균형을 찾기 위해 노력하고 있다.

의견서, 고소, 법정 의견 제출(amicus curiae)을 통해 우리는 지정학적 의도나 한 국가가 다른 국가를 종속시키려는 의도로 적용될 때 보편적 인권 조약에 의해서도 보호되는 개인 보장과 본질적 자유의 새로운 위반을 야기하는 이러한 인권 원칙의 피해자들을 위해 조언하고 중보한다.

옥스포드 대학의 앤드류 애쉬워스 교수가 나에게 반복해서 말했듯이, 집단학살 또는 소위 전쟁범죄에 대한 투쟁에서 최대 효율성의 목표는 변론의 보편적 보장, 적법 절차, 무죄 추정, 공정하고 편견 없는 재판을 받을 권리에 대한 확고한 존경을 종속시켜서는 안 된다. 말하기는 쉽지만, 그것이 우리가 살고 있는 산업 후 시대의 국제법의 가장 중요한 과제 중 하나이다.

옥스포드 대학 법학박사, UCA 법학과학박사, 국제형사재판소 컨설턴트
처리 완료 4,795 tokens · $0.0124
기사 수집 완료 · 01:00
매체 피드에서 기사 메타데이터 수집
헤드라인 번역 완료 · 01:15
제목/요약 한국어 번역 (fetch 시점 inline)
claude-haiku-4-5-20251001 201 tokens $0.00047 1.5s
본문 추출 완료
5,698자 추출 완료
본문 한국어 번역 완료 · 01:15
2,190자 번역 완료
claude-haiku-4-5-20251001 4,594 tokens $0.01195 36.8s
지정학적 엔티티 추출 완료 · 01:15
8개 엔티티 추출 완료

Así como los crímenes de los regímenes autoritarios no tienen límite geográfico, tampoco lo debe tener la Justicia que los persiga y sancione.

La campaña militar que los Estados Unidos e Israel emprenden contra el régimen autocrático de los ayatolás en la República Islámica de Irán, tiene, a no dudar, impacto directo sobre la geopolítica internacional y de los derechos humanos.

Es que uno de los desencadenantes de la llamada Guerra de Medio Oriente, fue el estado de virulencia y represión que el Estado iraní ejerció sobre sus ciudadanos días previos al inicio de la guerra.

Pues bien, la defensa de los derechos humanos más esenciales del ser humano, siguen y serán siendo, entonces, uno de los motivos principales de la guerra de Medio Oriente. Es que las fuerzas armadas de los países aliados, sumado a las milicias callejeras del propio Irán, están logrando lo que parecía imposible hace tan sólo días atrás: la caída del régimen inhumano y dictatorial de los ayatolás.

Comerciantes iraníes continúan ahora realizando protestas a causa de la profundización de la crisis económica (inflación y devaluación de la moneda) del régimen iraní. Esas primeras protestas rápidamente se expanden por todo el país persa y abarcaron una multiplicidad de demandas, convirtiéndose en el mayor desafío a la teocracia desde la Revolución Islámica de 1979. Incluso se llegó a vislumbrar que era posible un retorno a la monarquía prerrevolucionaria de la mano de Reza Pahlavi, el hijo del sha depuesto por los chiitas.

Acorralados por la presión social y la guerra, el régimen teocrático lleva adelante una represión nunca antes vista. Aunque no hay cifras fidedignas, Human Rights Watch y Amnesty Internacional hablan de 30.000 muertos y 2000 desaparecidos por parte de las fuerzas gubernamentales.

El control oficial sobre las redes y medios de comunicación también es absoluto, sumado a la expropiación y persecución ideológica sangrienta a todo aquel que se digne contradecir al régimen en público. Se vive en territorio iraní, un estricto toque de queda. En fin, se vive allí lo que se define en el derecho internacional como los “crímenes de lesa humanidad” que, necesariamente, deberán ser juzgados por la Justicia Internacional.

La represión de principios de año en Irán fue una de las peores que se recuerden de este siglo; pero no la única. La aniquilación de disidentes políticos mediante un plan sistemático de exterminio humano, también se vivió en el Genocidio Rohingya en Myanmar, en el ataque a Israel del 7 de octubre de 2023 y en las atrocidades desplegadas contra disidencias en Siria, Venezuela o Nicaragua.

Así como los crímenes de los regímenes autoritarios no tienen límite geográfico, tampoco lo debe tener la Justicia que los persiga y sancione. Para ello, el Derecho Internacional reconoce el Principio de Jurisdicción Universal. Ahora bien, este principio del derecho humanitario internacional debe contener límites claros. Sólo se puede invocar tal principio, cuando existen evidencias tangibles que expongan la incapacidad material de la justicia domestica o local de hacer frente a tales atrocidades humanas.

Es decir, el principio de justicia universal, debe operar como excepción a la regla general que significa el principio de “territorialidad”, mediante el cual los Estados son soberanos para castigar y juzgar a los crímenes (por más aberrantes que sean) que ocurran dentro de sus fronteras. Es que existen casos concretos, donde la invocación irrestricta e irresponsable de la justicia universal termina significando la estrategia legal de un Estado de persecución de las autoridades de otros Estado, circunstancialmente enemigo de coyuntura global.

El caso más palpable de tales abusos en la aplicación del derecho universal contra los crímenes transnacionales de lesa humanidad y de guerra o genocidio, se dio en la Venezuela de Maduro o la propia Irán de los ayatolás. Ambos países iniciaron –por distintas escusas- causas penales contra autoridades argentinas; a modo de dictar órdenes de captura internacional y aumentar así la audiencia de los medios globales que les sean afines. Venezuela acusó al gobierno de Javier Milei por delitos indefinidos y amplios de terrorismo, mientras que el propio ex fiscal Nisman fue acusado por la justicia adicta de los ayatola, por sencillamente pretender investigar a ex funcionarios del régimen Iraní a raíz del atentado a la Amia.

Desde la Foundation for International Victims (FIV), intentamos identificar en el mundo, aquel justo medio que debe existir entre el compromiso de los países democráticos de hacer justicia (universal) ante los crímenes más aberrantes como el genocidio, sin por ello pretender inmiscuirse en asuntos internos y la soberanía de los Estados independientes.

Mediante dictámenes, denuncias y planteos de amicus curiae, asesoramos e intercedemos a favor de las víctimas de tales principios de derechos humanos, que cuando son aplicados con intenciones geopolíticas o de sumisión de un Estado en contra de otro Estado, trae aparejada una nueva violación a las garantías individuales y de libertades esenciales que también están protegidas por los Tratados Universales de Derechos Humanos.

Tal cual me repetía una y otra vez el profesor Andrew Ashworth de la Universidad de Oxford: el objetivo de máxima efectividad en la lucha contra el genocidio o los llamados crímenes de guerra, no debe subordinar el respeto indeclinable de las garantías universales de defensa, debido proceso y la presunción de inocencia y de contar con un juicio justo e imparcial. Parece sencillo decirlo, pero ese es uno de los desafíos más importantes para el derecho internacional en la era posindustrial en la que vivimos.

Doctor en Derecho de la Universidad de Oxford, Doctor en Ciencias Jurídicas de la UCA y Consultor de la Corte Penal Internacional