혜성이 태양 근처를 지난 후 불가능한 회전을 수행하며 천문학자들을 당혹하게 함

Un cometa hace un giro imposible tras pasar cerca del Sol y desconcierta a los astrónomos

Clarin Clarin.com - Home ES 2026-04-10 21:01 Translated
허블과 지상 망원경이 혜성 41P의 회전이 극단적으로 감속되고 패턴이 변했음을 감지했다. 한 연구에 따르면 회전 방향이 역전되었을 가능성이 있으며, 이는 전례 없는 일이자 잠재적으로 파괴적이다.
혜성은 흔히 "더러운 눈덩이"로 불리지만, 그 행동은 단순한 것과는 거리가 멀다. 태양에 가까워지면 가열되어 가스와 먼지를 방출하며, 이러한 분사는 회전을 변경할 수 있는 작은 모터 역할을 한다.

이 경우 놀라운 점은 회전 속도가 변했다는 것이 아니다. 놀라운 점은 최근 분석에 따르면 명확하게 관찰된 적이 없는 일이 발생했다는 것인데, 마치 혜성이 회전을 "역전"시킨 것처럼 회전 방향이 변했다는 것이다.

주인공은 혜성 41P/Tuttle-Giacobini-Kresák이며, 작은 천체이기 때문에 이러한 충격에 특히 취약하다. 크기가 중요하다: 작은 물체의 경우, 한 번의 분사가 더 큰 영향을 미칠 수 있다.

이 현상의 의미는 기록을 넘어선다. 회전이 불안정해지면, 혜성은 태양에 가까워지는 미래의 방문에서 분열되거나 분해될 수 있다. 즉, "불가능한" 일이 역계산의 시작이 될 수 있다.

이 연구는 2017년의 관측(및 이후 데이터)을 바탕으로 하며, 41P가 약 24시간마다 한 번 회전하는 상태에서 단 몇 주 만에 46~60시간마다 회전하는 상태로 변했음을 보여준다. 이는 혜성으로서는 엄청난 변화다. 이 움직임은 우주망원경과학연구소(Space Telescope Science Institute)에서 유튜브에 공유한 영상에서 볼 수 있다.

그 후 그 해 말 무렵, 행동이 다시 변했으며, 분사 "모터"가 감속했을 뿐만 아니라 회전을 재방향했을 가능성을 시사하는 가속이 나타났다.

제안된 물리적 설명은 탈가스화 토크이다: 태양이 혜성을 가열하면 활성 지역에서 가스 분사가 분출된다. 이러한 분사가 불균형하면 추진제처럼 밀어낸다. 약 1km 크기의 물체에서는 이러한 밀어내는 힘이 회전을 현저하게 변경할 수 있다. 활동 패턴이 변하면 토크도 변하고 그 결과는 회전 역전이 될 수 있다.

가장 중요한 것은 이것이 이러한 천체의 "생명"에 미치는 의미다. 빠르거나 불규칙한 회전은 내부 장력을 만들 수 있다. 승화로 인한 질량 손실이 더해지면, 그 결과는 분열로 이어질 수 있다. 따라서 과학자들은 가능한 "죽음의 나선"에 대해 말한다: 태양에 가까워질 때마다 혜성을 변경하고 그것을 파괴로 밀어낸다.

드라마를 넘어서, 이 경우는 과학적 창이 역할을 한다: 혜성이 어떻게 변하는지 이해하는 것은 그들의 구조를 추론하고 위험하거나 예상치 못한 행동을 예상하는 데 도움이 된다.

결국, 41P는 태양계가 살아있다는 것을 상기시킨다: 작은 물체들도 우리가 아직 완전히 이해하지 못한 역학으로 놀라게 할 수 있다.

Hubble y telescopios terrestres detectaron que el cometa 41P desaceleró su giro de forma extrema y cambió el patrón.Un estudio sostiene que habría invertido el sentido de rotación, algo inédito y potencialmente destructivo.

Los cometas suelen verse como “bolas de nieve sucia”, pero su comportamiento es cualquier cosa menos simple. Cuando se acercan al Sol, se calientan, expulsan gas y polvo, y esos chorros funcionan como motores diminutos que pueden cambiar su rotación.

Lo sorprendente, en este caso, no es que cambiara su velocidad de giro. Lo sorprendente es que, según un análisis reciente, habría ocurrido algo nunca observado con claridad: un cambio de sentido, como si el cometa hubiese “invertido” su rotación.

El protagonista es el cometa 41P/Tuttle-Giacobini-Kresák, un cuerpo pequeño y, por eso, especialmente vulnerable a estos empujones. El tamaño importa: en objetos chicos, un chorro puede “mandar” más.

La implicancia va más allá del récord. Si la rotación se vuelve inestable, el cometa puede fracturarse o desintegrarse en futuras visitas al Sol. Es decir: lo “imposible” puede ser el inicio de una cuenta regresiva.

El trabajo se apoya en observaciones de 2017 (y datos posteriores) donde se vio que 41P pasó de rotar aproximadamente 1 vez cada 24 horas a hacerlo cada 46–60 horas en pocas semanas, un cambio descomunal para un cometa. Este movimiento se puede ver en un video compartido por Space Telescope Science Institute en Youtube.

Luego, hacia fin de ese año, el comportamiento habría cambiado otra vez, con una aceleración que sugiere que el “motor” de los chorros no solo frenó, sino que habría reorientado la rotación.

La explicación física propuesta es el torque por desgasificación: cuando el Sol calienta el cometa, chorros de gas salen por zonas activas. Si esos chorros están desbalanceados, empujan como propulsores. En un objeto de alrededor de 1 km, ese empuje puede modificar la rotación de manera notable. Si el patrón de actividad cambia, el torque también y el resultado puede ser una reversión.

Lo más importante es lo que implica para la “vida” de estos cuerpos. La rotación rápida o errática puede generar tensiones internas. Sumado a la pérdida de masa por sublimación, eso puede terminar en fragmentación. Por eso, los científicos hablan de un posible “espiral de muerte”: cada paso cerca del Sol modifica al cometa y lo empuja hacia su destrucción.

Más allá del dramatismo, el caso sirve como ventana científica: entender cómo cambian los cometas ayuda a inferir su estructura y a anticipar comportamientos peligrosos o inesperados.

En el fondo, 41P es un recordatorio de que el Sistema Solar está vivo: incluso objetos pequeños pueden sorprender con dinámicas que todavía no terminamos de domesticar.