얼굴에 타르트 던지기를 벌칙으로: 마드리드의 15개 콜센터에서 착취당한 외국인 노동자들의 지옥

Tartas a la cara como castigo, jornadas infinitas y ningún derecho laboral: así fue el infierno de los extranjeros explotados en 15 ‘call centers’ de Madrid

El Pais Lucía Franco ES 2026-04-10 22:25 Translated
국가경찰이 불규칙한 신분 상황을 이용해 노동자들을 모욕한 혐의로 7명을 체포했다.
판매 순위의 마지막 사람에게 얼굴에 타르트를 던지는 것. 이것이 15개 이상의 콜센터 책임자들이 많은 경우 스페인에 불규칙한 신분으로 머물고 있던 노동자들 간의 경쟁심을 조장하는 방식이었다. 국가경찰이 금요일에 발표한 바에 따르면, 노동 착취 혐의로 7명이 체포되었다. 구체적으로 피체포자들은 노동자 권리에 대한 계속적인 범죄의 책임이 있다는 혐의를 받고 있다.

체포된 4명의 남성과 3명의 여성을 포함한 피의자들은 판매가 가장 적은 노동자의 얼굴에 타르트를 던지는 행위를 포함한 모욕적인 벌칙 체계를 확립했다. 마드리드 노동 및 사회보장 감시국의 협력을 받은 초기 조사는 국가경찰이 제한적인 노동 조건을 부과하는 이러한 콜센터들의 존재를 알게 되면서 시작되었다.

15개 센터에서 실시된 작전에서 감시관들은 학대적 조건에 처한 총 48명의 노동자를 발견했다. 이 중 31명은 불규칙한 신분의 외국인 노동자였으며, 16명은 사회보장에 등록되어 있지 않았다. 기업가들이 끊임없이 시설의 위치를 변경하여 경찰의 개입을 방지하려고 시도했음에도 불구하고, 수사를 통해 마드리드 시와 푸엔라브라다 시에서 그들을 찾을 수 있었다.

센터의 책임자들은 근무 허가를 받지 않은 외국 시민들을 고용했으며, 그들의 취약한 상황을 이용하여 지속적인 학대에 처하게 했다. 모욕을 피하기 위해 노동자들은 개인에게 전화를 통해 매일의 목표를 달성해야 했으며, 상대방을 특정 제품이나 서비스 계약을 유도하기 위해 사기를 치도록 설계된 공격적인 스크립트를 따라야 했다.

이후 각 직원의 결과를 바탕으로 회사 담당자들은 획득한 계약에 따른 일일 순위표를 작성했다. 이를 바탕으로 기업가들은 그 순위표의 마지막 위치에 있는 노동자의 얼굴에 타르트를 던지는 것이 두드러진 보상 및 벌칙 체계를 확립했다. 모든 일은 동료들이 있는 상황에서 발생했으며, 그들은 경고를 받았다: 판매를 하지 않으면 그들도 모욕을 당할 것이다.

수사 관계자들에 따르면 이 센터들의 책임자들은 노동자들이 처한 불규칙한 상황을 완벽히 알고 있었으며, 이러한 위치를 이용하여 직원들에게 어떤 권리도 요구할 수 없는 노동 조건을 제시했다. 따라서 노동 시간은 법적 한계를 훨씬 초과했으며, 직원들은 의무 휴무일, 휴가, 정당한 보수, 그리고 산업 재해 발생 시 의료 보험이 부족했다. 그들의 업무에 대한 대가로, 항상 굴욕적인 테러 체제 속에서 개발되었으며, 미미한 보수를 받았고 어떤 노동 권리도 없었다. 피체포자들은 이미 사법부에 회부되었다.

La Policía Nacional ha detenido a siete personas por humillar a sus trabajadores aprovechándose de su situación irregular

El último del ranking de ventas, tartazo a la cara. Esta era la forma que un grupo de responsables de al menos 15 call centers tenía para fomentar la competitividad entre unos trabajadores que, en muchos casos, se encontraban en España en situación irregular. Así lo ha comunicado este viernes la Policía Nacional, que ha detenido a siete personas por supuesta explotación laboral. En concreto, se acusa a los detenidos de ser responsables de un delito continuado contra los derechos de los trabajadores.

Entre otras prácticas, los arrestados, cuatro hombres y tres mujeres, establecían un sistema de castigos humillantes a los trabajadores entre los que se incluía lanzar tartas a la cara a los que menos vendieran. La investigación inicial, que ha contado con la colaboración de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Madrid, se inició cuando la Policía Nacional tuvo conocimiento de la existencia de estos call centers que imponían condiciones laborales restrictivas de derechos.

El dispositivo fue desarrollado en 15 centros donde la inspección encontró a un total de 48 trabajadoras sometidas a condiciones abusivas. De ellos, 31 eran trabajadores extranjeros en situación irregular y 16 no estaban dados de alta en la Seguridad Social. A pesar de que los empresarios trataron de impedir cualquier tipo de injerencia policial cambiando constantemente la ubicación de los locales, las investigaciones permitieron ubicarlos tanto en la ciudad de Madrid como en la localidad de Fuenlabrada.

Los responsables de los centros contrataban a ciudadanos extranjeros que carecían de permiso de trabajo y, aprovechándose de su situación vulnerable, les sometían a situaciones de abuso continuado. Para evitar verse humillados, los trabajadores tenían que cumplir unos objetivos diarios a través de llamadas a particulares en las que debían seguir un agresivo guion cuyo objetivo era estafar a los interlocutores para que contrataran determinados productos o servicios.

Después, con los resultados de cada empleado en la mano, los encargados de las empresas elaboraban un ranking diario en función de las contrataciones conseguidas. En base a este, los empresarios establecían un sistema de recompensas y castigos en el que destacaba el lanzamiento de tartas a la cara del trabajador que quedaba en la última posición de ese ranking. Todo sucedía en presencia de los compañeros, que recibían el aviso a navegantes: si no vendían, serían también humillados.

Los responsables de estos centros, relatan fuentes de la investigación, eran perfectos conocedores de la situación irregular en la que se encontraban los trabajadores, razón por la que se valían de su posición para ofrecerles unas condiciones laborales que no les permitían exigir ningún derecho a los empleados. Así, las jornadas de trabajo excedían con mucha frecuencia los límites legales al tiempo que los empleados carecían de los días de descanso obligatorios, vacaciones, retribuciones justas y seguros médicos ante la posibilidad de sufrir cualquier accidente laboral. A cambio de su trabajo, desarrollado siempre en un humillante régimen de terror, recibían un pago exiguo y ningún derecho laboral. Los detenidos han pasado ya a disposición judicial.

🚩Detenidas 7 personas en #Madrid por explotar a sus trabajadores en 15 call centers 👉Utilizaban técnicas para confundir a potenciales clientes🍰​Vejaban a los trabajadores con un ranking de ventas y les hacían lanzar tartas a la cara del que menos productos vendía pic.twitter.com/tXSqTqKMD8

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.